En primer lugar, ¿Qué es el Club de Accionariado Popular Ciudad de Murcia y de donde surge la idea?

El CAP Ciudad de Murcia es un club de fútbol de la ciudad que surge de los socios del equipo cuando desaparece el club. Antes el club era una sociedad anónima deportiva y en 2010 desaparece y es cuando se forma el club de accionario popular, a través de los socios. Es un club de socios en el que la fórmula es “una persona, una acción, un voto”. El club es democrático y horizontal.

 

¿Qué es exactamente eso del accionariado popular?

El accionario popular es la unión de todos los socios, que tienen derecho a votar las decisiones, a participar en asambleas, a estar informados y a trabajar en grupos de trabajo en los que se reparte todo lo que lleva a cabo el club. Concretamente esto se desarrolla por parcelas, como por ejemplo la social, la económica, la deportiva, RRSS y Web, etc. Entonces, cada uno, por sus aptitudes o sus conocimientos, acaba en uno de estos grupos de trabajo, o simplemente van a las reuniones y votan las decisiones.

 

¿Habéis recibido experiencias similares de otras partes de España?

A día de hoy sí, pero el CAP Ciudad de Murcia fue pionero en el Estado, fuimos quienes empezamos con esta experiencia y la dimos a otros clubes. Las experiencias previas las teníamos de Reino Unido, de Manchester, el FC United of Manchester, que también se formó a través de socios del Manchester United FC y fue el espejo donde mirarnos. También tuvimos la experiencia de “L’Azionariato Popolare” italiano del Unione Venezia y otras asociaciones de “Trust”, de aficionados, aunque finalmente el modelo fue un poco improvisado debido a los cambios legales de cada país, creamos nuestros propios estatutos y todo el desarrollo legal del club.

 

Se ha podido ver, para quienes os seguimos, la importancia que tienen en el club el equipo femenino respecto a otros clubs. ¿A qué se debe?

Se debe, sobre todo, a la demanda actual de los socios y las socias, del empoderamiento femenino que está habiendo en la actualidad, y de la necesidad de aplicar la llamada “discriminación positiva”, necesaria para conseguir una sociedad, y un futbol, más igualitario. Si no se hace una apuesta descarada o positiva en la mujer y el futbol femenino, es imposible que avance, puesto que ahora mismo se encuentran muy por debajo de los hombres, en cuanto a afición, apoyo, etc. Por eso necesitamos clubes que se atrevan a invertir, o gastar, un dinero, en futbol femenino para que este continúe en alza, puesto que nos hemos dado cuenta de que a las mujeres les gusta mucho el futbol, ya sea como aficionadas o como jugadoras.

 

Habéis conseguido ligar el espíritu del fútbol, de los equipos humildes de defender la camiseta frente a los grandes equipos-empresa, con una propuesta que se puede considerar revolucionaria de gestión de club. ¿Es posible pues la lucha contra el fútbol negocio?

No es posible vencer a ese modelo de fútbol negocio, se trata de crear una alternativa. El fútbol negocio tiene a su alrededor un sistema montado de marketing y también de calidad, obviamente se quedan a los mejores jugadores debido a su capacidad económica, que hace muy difícil competir con ellos. Sí que es cierto que se puede ofrecer una alternativa para la gente que respete más la cultura tradicional del fútbol en cuanto que se puedan tener clubes de socios, que puedas apoyar a tu equipo local, no solo a los grandes clubes que salen en TV, que puedas ir al campo y disfrutar con la gente de tu ciudad, tu pueblo… eso es lo que intentamos.

 

Por último, ¿Qué objetivos os marcáis para la próxima temporada?

Los objetivos los separamos en sociales y deportivos. En cuanto a lo deportivo, queremos hacer una buena temporada en fútbol masculino, en el que estamos en Tercera División, queremos luchar por estar arriba, en los puestos de “play off” a Segunda División B; y en el fútbol femenino tenemos una ambición deportiva más pequeña, puesto que la categoría de la Segunda División a la que hemos ascendido tiene un nivel brutal, requiere mucha inversión y vamos a intentar mantener la categoría y el equipo, que, si lo conseguimos, será un éxito. Y luego tenemos los objetivos sociales, que tratan de que el club siga apoyando a colectivos sociales como los que hemos explicado en el debate: discapacitados, migrantes, familias con pocos recursos… y seguir haciendo el fútbol y del club algo socialmente integrador.

 

Muchas gracias por la responder a nuestras preguntas y muchísimas felicidades por el ascenso a Segunda División del equipo femenino y a Tercera División del equipo masculino y muchísima suerte para la siguiente temporada.

 

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