La despoblación es un problema demográfico que hace disminuir total, o parcialmente, la población de una determinada región. Es por todos sabido que nuestra provincia sufre a día de hoy un grave problema de despoblación que incluso podría poner en riesgo su propia existencia en unas décadas.

Para atajar este problema con efectividad lo primero que se debe hacer es un análisis de las causas que han llevado a ello. En el caso de nuestra provincia, al igual que muchas otras provincias y regiones del interior del España, las causas son fundamentalmente económicas. El interior peninsular carece de una actividad económica fuerte, incapaz de garantizar un trabajo digno en la inmensa mayoría de los casos. Por tanto, de un tiempo a esta parte, se ha dado un éxodo demográfico de las zonas del interior peninsular (salvo excepciones contadas, como pueden ser Madrid o Zaragoza) hacia los litorales, que son zonas con economía más fuerte. Pero ¿por qué las zonas costeras tienen una economía más dinámica? la respuesta es relativamente sencilla, son zonas que históricamente han tenido una serie de ventajas (como recursos naturales, pero sobre todo ventajas comerciales) que han hecho de estas regiones más atractivas para la iniciativa privada. Actualmente otro factor “dinamizante” de las economías de las zonas costeras es el turismo. En definitiva, la iniciativa privada pretende obtener los máximos beneficios con la mínima inversión, lo que hace que el interior peninsular, debido a sus recursos naturales, su potencial turístico (en relación con el turismo mayoritario, que busca lugares de playa y/o fiesta), sus redes de comunicación y transporte… se vea incapaz de competir con las zonas periféricas.

Mientras el sistema económico actual perdure toda solución que se intente dar a la despoblación será inútil, o, en el mejor de los casos solo será una solución temporal que también acabará fracasando; mientras sigamos viviendo bajo una economía de mercado que prime por encima de todo la obtención del beneficio empresarial y solo vea a las personas como un factor productivo más; mientras las políticas se vean subyugadas a los intereses económicos de una minoría que el capitalismo ha colocado en la cima de la pirámide; mientras el sistema económico actual siga imperando, la despoblación (y muchos otros problemas más como la pobreza o  la explotación laboral) no sólo no se verá resuelta, sino que los problemas irán incrementándose. Parafraseando La Internacional, hay que hacer que el mundo cambie de base.

Solo con una base económica, social, cultural y política radicalmente diferente, solo con el socialismo, las necesidades y la vida humana pueden anteponerse a la acumulación del capital y paliar de una vez por todas los grandes males del capitalismo, males como la despoblación.

 

Colectivo de Soria de la Juventud Comunista

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