Miguel Ángel, Juan Carlos y Jesús nos estaban hablando sobre las consecuencias familiares del conflicto.

MA: Aquí, detrás, si os habéis fijado, estaba Altos Hornos. Estaba la Walco, la General… Esos tenían lo que se llamaba una escuela de aprendices. Para una escuela de aprendices, el requisito era ser hijo de productor. Esto lo tenían todas las empresas. Tú te presentabas a un examen. En mi caso entramos 75. Hacías un examen, aprobaban los 75 primeros y te asignaban ellos por el orden: Tú electricista, tú calderero, tú carpintero, tú no sé qué… Las necesidades que tenían en esos momentos. Pero eso, en el año 83 se terminó. En el año 83, es cuando Europa decide que hay que cerrar Euskalduna. Entonces, ¿qué pasó? Todos los de Euskalduna, o la gran mayoría, entran aquí.

JC: Y los de Celaya también…

MA: Si… hubo una industria auxiliar qua hay aquí inmensa. Tiene que asimilarla también el astillero. Con esto nos plantamos aquí con 4000 y pico trabajadores de plantilla.

JC: Más las contratas.

MA: Así empiezan las reconversiones. Se acaba la escuela de aprendices, ya no entra nadie más. Cuando digo que no entra nadie más… sí es verdad que hay gente más joven que nosotros, pero ya son gente con carrera. Algún ingeniero que ha entrado, algún perito… Hay alguno, pero específicos para algunos puntos concretos. Ahora puede haber, menores de 50 años aquí, qué puede haber…  10, 12 personas, no habrá más. De 170 trabajadores que somos, 10 o 12… que son personas que han entrado, y ninguno es un chavalín.

Tenéis mañana la manifestación [del 1 de diciembre] ¿Se ha ido sumando gente a las movilizaciones? Hay muchos puestos indirectamente afectados, ¿Esa gente también participa en vuestra movilización?

JC: Es que si nos damos cuenta, no son solamente las contratas que vienen aquí, son talleres exteriores que han trabajado para la Naval, frecuentemente o de seguido; es el comercio de alrededor… Es que es todo, es… Cuando hablamos de puestos de trabajo, es que eso… Se puede extrapolar a todo…

J: A toda la zona, donde hay un 19% de paro.

JC: De hecho, el Sestao de hoy en día no tiene nada que ver con el de hace 30 años. Se ha ido desmantelando todo.

¿Os habéis sentido arropados por toda esa gente?

MA: Sí, nos hemos sentido arropados. Primero, el empleo que tenemos nosotros calculado aquí es, aparte de los 200 o 150… porque habrán echado a mucha gente de los que tenían contratos eventuales, cuando aquí hace dos años estábamos trabajando en dos barcos, había 250 trabajadores fijos y unos 2000 que entraban por la puerta físicamente. Y se calculaba que otros 2000 estaban fuera, que es el trabajo inducido. Talleres pequeños, hostelería… Todo lo que han dicho mis compañeros. Si van a participar las contratas en la manifestación, esperemos que sí, pero tampoco lo sabemos. Porque lógicamente son trabajadores que ya hace dos años que les han despedido y ni siquiera sabemos si están aquí. Muchos habrán emigrado, son gente vinculada a los astilleros, igual están trabajando en Cádiz, en Puerto Real, en Ferrol, donde sea.

J: Son trabajadores que la empresa ahora les tienen aquí pero otro día, si no trabajas aquí, te mueven a donde haya otro astillero.

MA: Luego están las grandes, Maessa, Moncobra, todas esas, lógicamente van de astillero en astillero. También algunos pequeños pueden estar haciendo cola en Pasajes, alguno… Pero otros están en Murueta, en Ferrol… En todos los astilleros pequeñitos que hay en la zona de Asturias… Lógicamente, un trabajador tiene que buscarse la vida. No sabemos si están aquí o no están.

Pero eso, en el año 83 se terminó. En el año 83, es cuando Europa decide que hay que cerrar Euskalduna.

Las manifestaciones que hemos hecho han sido un éxito. Tanto la de Sestao, como la de Barakaldo, han sido un éxito. No tenemos ninguna queja ni del apoyo de la ciudadanía ni de nada. Ten en cuenta que aquí, fácil, de cada 3 personas una ha tenido vinculación con el astillero. Su padre, su tío, su abuelo… Aquí ha habido, yo te podría decir… Cuando nosotros entramos en el año 82, concretamente mi caso, estábamos cuatro de la misma familia aquí. Estaba mi padre, y mis tres tíos, y yo: cinco. ¿Los Garay cuantos eran también? Tres tíos por lo menos… Y había muchas familias.

J: Además hay que tener en cuenta que esto es una empresa centenaria, y que nosotros somos la tercera generación de trabajadores. Por desgracia, por lo que se ve, seremos la última generación. Peso influye en la gente de alrededor también. Entonces, pues quieras que no… Eso toca a un montón de gente en las poblaciones de alrededor de donde está situada la empresa, no solo en Sestao.

¿Qué efecto creéis que tiene este proceso de desindustrialización?

MA: En Sestao está clara, una subida del paro descomunal, creo que es ahora el municipio de mayor tasa de paro de la Comunidad de Euskadi. Sestao, un 19,5%. Más luego, lo que ha dicho el compañero, ver Sestao como está. Tiendas cerradas, bares… Todo cerrado. Nosotros cuando éramos chavales veníamos, tú vivías en Sestao…

J: Si, yo he vivido en Sestao 31 años. Venías andando…

MA: Bajabas a las 5 de la mañana…

JO: La general, todos los bares llenos…

MA: Como la Gran Vía. Nosotros teníamos 4000 trabajadores, Altos Hornos tenía 6000. A los relevos de las 2 de la tarde, las 10 de la noche… Esto era…

JC: Los trenes petados de gente…

MC: Y en la otra parte de Sestao, lo que estaba la Walco y la General, lo que es la vía cuesta Galindo, otro tanto… Aquello no tenía nada que envidiar a la Gran Vía. Tiendas, bares… Todo. Ahora no hay nada. La Walco ya has visto cómo está, desmantelada totalmente; la General… Las otras empresas, quedan cuatro amigos.

J: Si, Trafonor y todo esto.

MA: La acería ahora mismo tiene 150 trabajadores.

JC: Aquí entras ahora por la mañana y se te cae el alma. Silencio, oscuridad… Es…

J: Ya no es lo mismo que cuando llegaba el tren, que entrabamos por el puente ahí, que casi ni cabíamos.

MA: Es que, vamos, eso era… Y al final, pues, somos o éramos trabajadores normales y corrientes… Pero el dinero que genera un trabajador es la leche. Es descomunal. No uno, 10.000. Para entendernos, llegabas a estos bares de aquí. Antes se llamaba ritxi ¿te acuerdas? El ritxi de pan era una barrita pequeña, para el bocadillo. Pues eso… los que fumábamos, un paquete de tabaco, el no sé qué… La gente más mayor, contaban historias de tomar una copa o dos antes de entrar, o un café o lo que sea… Pero es que eso era por 10.000 trabajadores. Y luego, la gente que tomaba potes al salir de aquí a las 2 de la tarde y llegaban a Portu, se iban andando… Tomando potes… Eso era ir dejando dinero por todos los sitios. Independientemente luego de en sus casas, en su entorno, Portugalete, Santurtzi, Sestao… La Margen… La zona minera también, nosotros teníamos aquí incluso un autobús que recorría la zona minera para llevar a trabajadores y para traerlos. Y llegaba hasta Somorrostro. De Somorrostro para aquí, todos los pueblos tenían gente.

Nosotros, siendo como somos una organización juvenil, tratamos problemáticas de la juventud trabajadora. ¿Cómo creéis que nos afecta esto a los jóvenes, siendo padres vosotros de chavales que rondan la veintena?

MA: Pues lo que te hemos dicho, un nicho, que había aquí de 2.000 personas que entraban a trabajar. Cuando estaba la industria auxiliar, aquí había de todo. Chavales con 18, con 20, con 25, con 30 años. Nosotros ya no, pero en las contratas había chavales, y hay algunos que han estado años con nosotros. Han entrado de chavalillos con 18 años en las contratas, como soldador, o aprender incluso aquí… Había cursillos de formación, dentro del astillero, y luego iban a trabajar a la industria auxiliar. Es verdad que perdimos la popular generación perdida, aquí ocurrió también. El sueldo de un trabajador del sector naval no varía, me refiero a las subidas normales y corrientes… Casi un sueldo normal toda la vida. Hace 12 años tuvimos aquí un problema, general en toda España, de que no entraban los chavales, porque la construcción pagaba muy bien. Tuvimos problemas que es por lo que algunas industrias auxiliares trajeron gente de fuera…

J: Y los siguen trayendo. Es raro que veas, que te viene uno a trabajar, y que le oigas hablar en español. Les oyes hablar en rumano, si no son portugueses, si no son de África… Y el motivo es porque a una empresa de aquí le sale más rentable, si tienen a un trabajador rumano, decirle “oye, mira, te vas a tu país, buscas a la gente de tu pueblo que sepa soldar…”, les contratan allí con el contrato de trabajo de las condiciones de Rumanía, se los traen para aquí, les buscan un sitio donde alojarles. Aquí trabajan un montón de horas, y por un salario, que una persona de aquí no acepta esas condiciones laborales. Entonces viendo eso, luego dicen que sí, la formación profesional para los chavales. Si luego los chavales se van a encontrar ese futuro… ¿Qué les va a tocar? ¿Trabajar un montón de horas por un salario de miseria?

¿Qué consejo le daríais a los jóvenes que empiezan a trabajar, o qué le diríais a vuestros hijos ante esta situación?

JO: Que aprendan inglés.

JC: Habiendo pasado prácticamente nuestra vida laboral y habiendo estado trabajando toda la vida, en el tema de buscarse la vida para encontrar trabajo somos unos pardillos, porque en realidad yo no lo he tenido que hacer nunca. He entrado aquí siendo un crio y hasta hoy. Entonces… casi no tienes criterio ni para aconsejar siquiera. ¿Sabes lo que quiero decir? Casi me podría dar más clases mi hijo a mí que yo a él, porque yo he estado metido en mi agujero toda la vida.

MA: Ese es uno de los miedos de los trabajadores, por dos razones, dos vertientes: una es, que nunca nos hemos visto en esa situación, de tener que ir a buscar un trabajo. Para que nos entendamos, no hemos hecho un currículum en la vida.

J: Eso es cierto.

MA: Y luego, que estamos muy delimitados. Llevamos toda la vida en el sector naval.

JC: Trabajos muy específicos, muy encasillados.

No somos 170 trabajadores. Somos 4.000 y una zona determinada, que es la Margen Izquierda, Ezkerraldea. Eso es por lo que estamos luchando, no es un problema de 170 trabajadores.

MA: El compañero (Juan Carlos), es delineante. No tiene nada que ver la delineación naval con la civil. El otro compañero (Jesús) es electricista, no tiene nada que ver hacer una instalación para un edificio que la instalación de un barco. La calderería, los soldadores… Para que nos entendamos, ya habéis visto las piezas. No tienen nada que ver soldar una pieza así, a ir a un taller a soldar hojalata.

JC: De todos modos, con una formación más o menos, podrías hacerlo… Pero es que yo ya no soy competitivo a la hora de presentarme a un trabajo. Si yo me veo como empresario, yo no me contrataría a mí.

J: Con 50 y tantos ya no te quiere nadie, eso para empezar.

JC: A eso voy. Que es lógico. Que el miedo que tienes es que dices, “joder, a donde voy yo a pedir trabajo, si ni yo mismo me contrataría…”. Y luego puedes ser muy bueno en tu trabajo, pero es que… El salir afuera, y el tener que cambiar ya… Ya no te ves, casi ni con el ánimo, ni…  Y luego lo que te digo, el competir con gente… En algo que no tenga que ver con lo mío, hay gente muchísimo más joven y más preparada. Porque yo estoy preparado en mi parcela, que es lo que yo sé hacer, lo que hago bien. Pero para cambiar… Cambias, pero la competencia sería mucha…

MA: Luego tenemos otro problema añadido a todo esto que están diciendo los compañeros, el sector naval, no en accidentes mortales, pero en accidentes tiene más que la mina. Accidentes pequeños.

JC: Es el segundo por detrás de la construcción.

MA: La gente tiene muchos achaques… Muchos años en la grada trabajando muy duro. El que no tiene la rodilla, tiene ya la cadera que está esperando para operarle… Tenemos una serie de achaques porque claro, no hemos estado toda la vida sentados en una oficina con un ordenador. Que eso también te dará tus problemas, eh… Pero aquí tenemos eso también. Nos hemos tirado 20, 15, 18 años…

JC: Yo entré de tornero, luego tubero, luego manipulador de máquinas de uso y corte, y luego subí a la oficina. Yo no entré aquí de delineante.

MA: Los trabajos que se repartían, como os he dicho antes, eran trabajos básicos. Calderería, soldadores, torneros, electricistas…

J: El barco se puede ver muy bonito desde fuera, pero cuando estás dentro es cuando realmente sabes la cantidad de agujeros jodidos que tiene dónde meterse…

JC: Una fuga… Porque no dependes de tu trabajo, es que tienes uno que está soldando encima de ti, otro que está bajando al lado, otro que se le cae un hierro…

J: Otro está  con la porra y le pega un porrazo a la chapa que te salta a ti.

JC:: Trabajando 700 o 800 personas a la vez…

(Entra un compañero)

José Luis: Buenos días.

MA: Hola, mira, el compañero José Luis… Ellos son de las juventudes comunistas, están aquí haciéndonos una entrevista.

J: Este también sabe algo, que estuvo un montón de años en los barcos… También le suena de algo, si… A alguno que otro ha visto más de una vez…

En el momento de la privatización, hace 12 años, había opción de resistencia, de huelga, ¿pero ante la situación actual? ¿Qué opciones tiene la plantilla para tratar de oponerse a lo que se aproxima?

MA: Mira, te vamos a decir, aquí hemos hecho alguna acción reivindicativa, con una idea clara: No perjudicar al resto, a la ciudadanía. Hemos hecho alguna cosa llamativa, algunos trabajadores prendieron fuego a una furgoneta encima de una rotonda… Eso llama mucho a los periodistas. También se puso una barricada un día a las 5 de la mañana, pero bueno, se permitía el paso de los coches… Se quemaron unas ruedas…

Bueno, siempre ha sido así. O sales a la calle o no te ve nadie.

Y os habéis encerrado un par de veces.

J: Si, hemos hecho encierros.

MA: Pero hoy no es el momento de meterse con la ciudadanía cuando estamos pidiendo el apoyo para el día 1 de diciembre. ¿Que luego la gente se ponga nerviosa y que…? Nadie del comité te puede garantizar lo que va a pasar. Lógicamente, ya no son años como lo de la batalla de Euskalduna. No son años ya tampoco… Pero tampoco podemos garantizar nada. Sí hemos transmitido el comité de empresa esta idea de que no podemos meternos con la ciudadanía y al mismo tiempo pedir su apoyo. A medida que esto avance, los nervios… pasará lo que tenga que pasar…

Pero estáis teniendo una estrategia en los medios de comunicación, ¿no?

MAC: Por supuestos que tenemos una estrategia. Si  no hablan de ti, aunque sea mal, nadie te conoce. Todas las semanas hacemos un plan de movilización, concentraciones… Para que no se nos olvide. Si se olvidan de ti, estás muerto. Esto es lo que nos enseñaron nuestros mayores, lo que hemos hablado, cuando entramos aquí hace 38 años, las batallas de Euskalduna, la privatización, cuando se ha perdido carga de trabajo… Bueno, siempre ha sido así. O sales a la calle o no te ve nadie.

Antes de terminar os queríamos dar la posibilidad de expresar lo que consideréis oportuno sobre vuestra lucha para quien nos lea.

MA: Que quede claro que estamos luchando por la Margen Izquierda. No somos 170 trabajadores. Somos 4.000 y una zona determinada, que es la Margen Izquierda, Ezkerraldea. Eso es por lo que estamos luchando, no es un problema de 170 trabajadores. Prueba de ello es que en el concurso de acreedores están personadas 400 empresas. Eso es por lo que estamos luchando. Ese es el mensaje. Y que este astillero siga generando riqueza en la zona, y que siga habiendo trabajo, tanto para la gente joven como para la gente mayor. Para que siga siendo lo que es, un nicho de riqueza, lo que ha sido siempre La Naval y las grandes empresas de Ezkerraldea. Y las instituciones tienen que hacer lo necesario para que La Naval se mantenga. Independientemente de que entren como socios, comprarla… Lo que tengan que hacer para que se garantice el empleo y el trabajo en La Naval de Sestao.

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