Desde la Unión de Juventudes Comunistas de España en Granada, recordamos este 26 de mayo el aniversario de la ejecución de la granadina Mariana Pineda (1804 – 1831) símbolo de la lucha por la igualdad y la libertad, valores que hoy día es más necesario que nunca poner en valor. Mariana Pineda fue, es, y será siempre el fiel reflejo de la resistencia al poder impuesto, una resistencia que estuvo presente en ella hasta su ejecución, cuando se negó a delatar a varias compañeras suyas a cambio de que le perdonaran la vida.

mariana

“Nunca una palabra indiscreta escapará de mis labios para comprometer a nadie. Me sobra firmeza de ánimo para arrostrar el trance final. Prefiero sin vacilar una muerte gloriosa a cubrirme de oprobio delatando a persona viviente” respondió Mariana Pineda ante dicha proposición, siendo estas palabras todo un símbolo de otro valor a recuperar hoy día, la lealtad a las compañeras y compañeros ante cualquier tipo de coacción que se reciba por parte del poder económico y político.

Debido a los valores que encarna Mariana Pineda, la defensa de la igualdad y la igualdad, y siendo también un símbolo de la resistencia y la lealtad, volvemos a defender un año más la proclamación como fiesta del día 26 de mayo en la ciudad de Granada, algo a lo que el Partido Popular se ha opuesto constantemente. El 26 de mayo debe ser una fiesta laica y del pueblo, donde el recuerdo de Mariana Pineda siga recordándose cada año, en sustitución de la celebración del día de la Toma (2 de enero), el cual encarna todos los valores contrarios al día de hoy.

Por esto último, señalamos lo contradictorio que supone que el ayuntamiento de Granada, gobernado por el Partido Popular, participe en los actos de hoy al mismo tiempo que también lo hace en los del día de la Toma, ya que la participación del mismo en una celebración xenófoba, fascista y racista impide poder defender valores como el de la justicia, la solidaridad y la libertad. Comprendemos que el PP se sienta más representado por los valores del 2 de enero, lo que no es comprensible es que también quiera sentirse representado por los del 26 de mayo y por una figura como Mariana Pineda a la que, si viviera hoy día, criticarían y perseguirían.