El conquistador del Caribe -mejor conocido como «el conquis»- es un reality de aventuras y uno de los programas más exitosos de la ETB, la televisión pública vasca. Este pasado 13 de enero volvía a nuestras pantallas, pero no lo hacía solo. Mientras que se nos introducía a los intrépidos protagonistas de esta decimosexta edición, la publicidad de la escuela concertada -Kristau Eskola- encontraba una vía para llegar a miles de familias que se reunían esa noche frente a la televisión.

En Euskal Herria, el peso de la educación privada y concertada es notable. Esta matricula a más de la mitad del estudiantado, y recibe múltiples ayudas públicas por parte de las instituciones, copadas por el Partido Nacionalista Vasco y su marca en Nafarroa, Geroa Bai. En concreto, los centros concertados de la CAV cuentan, al margen de los distintos tipos de cuotas que pagan las familias, con la cuantía fijada anualmente en los presupuestos de la comunidad autónoma y otras cantidades a las que pueden acceder mediante subvenciones.

Además de recibir ayudas económicas la educación concertada recibe un apoyo ideológico. Es decir, que al margen de apoyo económico este modelo también recibe reconocimiento y difusión por parte del Gobierno Vasco. La presencia del lehendakari en un acto del conocidísimo colegio concertado Munabe -un colegio no-mixto del Opus, nada más y nada menos- hace cosa de un mes puede parecer anecdótica, pero es sintomática de esta relación innegable entre la educación concertada y las instituciones vascas.[1]  

La presencia de la publicidad de la escuela concertada en pleno prime time, curiosamente, llega tras meses de huelgas por parte de sus trabajadoras. Durante ese tiempo, la postura del PNV ha sido de equidistancia, negándose a intervenir a pesar de las inversiones que se realizan por parte de las instituciones en la educación concertada, a la vez que criminalizaba a las trabajadoras y ponía en cuestión su derecho a huelga.[2]

Por supuesto, la plana mayor del Partido Nacionalista Vasco siempre sale al paso para negar estas acusaciones, mostrándose como adalides de la educación pública. Sin embargo, lo cierto es que mientras los anuncios de la escuela concertada son visibles en los horarios de mayor audiencia de la ETB, la campaña difusión de la prematrícula de la escuela pública, que comienza el 28 de enero, de momento brilla por su ausencia.

¿Qué problemas genera el protagonismo de la escuela concertada?

Por un lado, la escuela pública, que en muchos casos tiene problemas de financiación, no compite en igualdad de condiciones con estos centros que tienen diversas fuentes de ingresos, fomentando la existencia de centros de élites frente a centros precarios. Es más, el mismo Gobierno Vasco no exige un control de la procedencia del dinero que se invierte en estos centros, existiendo una falta total de auditorías públicas. Tampoco se establece ningún tipo de control sobre el método de selección del profesorado, que no se realiza a través de convocatorias públicas, sino simplemente a través de entrevistas o métodos similares.

Por otra parte, estos centros son administrados por agentes privados, en muchos casos órdenes religiosas, utilizan en dinero público que reciben para transmitir una visión no-científica del mundo y determinados valores sociales -sumisión, humillación…- que nos perjudican como clase y contribuyen a perpetuar los roles de género. Especialmente duros son los ataques continuados al colectivo LGTB, a través de los diversos mecanismos que tienen a su disposición.

Por último, y no menos importante, está el hecho de que el modelo de la escuela concertada es un modelo segregador. Ateniéndonos a los datos del Gobierno Vasco sobre matriculación de alumnado emigrante (2018), observamos que la mayoría de los centros concertados contribuyen a esa diferenciación. Y no sólo eso, sino que, a diferencia de la educación pública, no están garantizando el conocimiento del euskara.[3] En la red concertada el modelo D, integro en euskera, ocupa en primaria alrededor de un 60%, mientras que en la pública es más de un 90%. Esta diferencia aumenta en la educación secundaria, reduciéndose en la concertada a alrededor del 50%, en comparación al 89% de la escuela pública.[4]

En definitiva, no se puede alegar que los anuncios de la escuela concertada son como cualquier anuncio de una empresa privada, que pagan su cuota para salir en antena, porque suponen algo mucho mayor. Suponen la apuesta por un modelo de escolarización confesional y segregador, que no garantiza la euskaldunización de su alumnado. Y esto no se traduce sólo en la recepción de ayudas por parte de las instituciones, sino que pone en riesgo la existencia de una escuela pública laica y de calidad, condenando a sus alumnos a una educación precarizada y mermando sus posibilidades de conquistar un futuro digno.

[1] https://www.publico.es/politica/euskadi-lehendakari-oculto-visita-colegio-opus-dei-segrega-sexos.html

[2] https://www.europapress.es/euskadi/noticia-gobierno-vasco-considera-desproporcionada-convocatoria-mes-huelga-escuela-concertada-20191015135112.html

[3] https://www.elsaltodiario.com/educacion-concertada/ensenanza-cav-que-estamos-pagando-gobierno-segregacion

[4] Datos matrícula 2019-2020 (Grupos por nivel, modelo y red), Estadísticas del sistema educativo, Gobierno Vasco.

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