Hay más de 280 empresas adheridas, lo que se traduce en 50.000 trabajadoras llamadas a movilizarse. La primera jornada del pasado 23 de mayo ha sido un éxito. Quedan por delante cuatro fechas más: 6, 7, 20 y 21 de junio.

En este contexto, la Juventud Comunista entrevista a Yari Blasco, responsable comarcal de Industria en Bilbao por CCOO, e Iker Gonzalo, responsable de acción sindical y encargado de la negociación por parte del sindicato. Esto es lo que nos cuentan.

 

Lo primero que queremos preguntaros es cuál es el origen de este conflicto. ¿Cuáles son las principales causas por las que el metal vizcaíno ha decidido ir a la huelga?

La última renovación de nuestras condiciones laborales fue el convenio firmado 2008-2011. Son más de ocho años sin aumentar salarios o renovar el resto de condiciones que deberían regular un sector altamente precarizado en materia de igualdad, de estabilidad, de horas extraordinarias sin remunerar y que, si en 2012 tenía un convenio referente, a día de hoy se ha convertido en el peor convenio del metal de todo el norte de España.

¿Cuál ha sido la respuesta de los/as trabajadores/as de la provincia y los distintos comités de empresas? ¿Cómo están los ánimos tras la primera jornada de huelga?

La respuesta ha sido muy grande. El primer día de huelga se paró entre un 75 y un 80% del sector en todo el territorio. Cuando hacíamos los piquetes informativos era

 

n muy pocas las empresas que quedaban abiertas. Esto, sumado a la gran manifestación que se hizo en Bilbao, donde se sumaron entre 11 y 15 mil personas (según datos del propio ayuntamiento de Bilbao), hace que los ánimos estén por las nubes. Hemos recibido ya adhesiones de más de 280 empresas a día de hoy.

¿Creéis posible que la Federación Vizcaína de Empresas del Metal (FVEM) acabe dando el brazo a torcer?

Eso esperamos, sobre todo después de la fuerza obrera que se movilizó el 23 de mayo. Pero tenemos los pies en la tierra. Conocemos a la patronal. Llevamos negociando con ellos muchos años. En esta mesa llevan 19 reuniones sin hacer movimientos significativos y no van a dar su brazo a torcer el primer día. Querrán forzar la negociación, mostrarse duros, dividir a los y las trabajadoras. Pero la gente está siendo clara y rotunda, en la calle y en las empresas. ¡Basta ya de precarización!

En lo que respecta a vuestras reclamaciones para un nuevo convenio, exigís un blindaje ante la reforma laboral y sus efectos devastadores sobre las condiciones de trabajo. ¿Qué tipo de medidas barajáis?

Reclamamos articular una protección ante los descuelgues, que por desgracia desde la reforma laboral salen prácticamente gratis. Buscamos frenar la subcontratación, dotando al convenio de garantía de subrogación laboral. Establecemos fórmulas para mejorar la estabilidad en las empresas.

Llama la atención la demanda de limitar la eventualidad laboral y la contratación con ETTs, garantizando también los derechos de las trabajadoras contratadas por esta vía. ¿De qué manera utilizan las empresas del metal estas formas de contratación?

 

En un estudio que se ha hecho público hace dos semanas, la industria vizcaína es el peor escenario en materia de eventualidad de todo Euskadi. La propia patronal reconoce que «podría haber algunos desajustes en la contratación». No podemos asumir como normal que se estén utilizando trabajadoras eventuales, o de ETT, en las empresas en puestos y labores que deberían pertenecer a plantilla fija. Y añadido a esto que se haga uso de la bolsa de horas flexibles como si no tuviesen ya suficiente flexibilidad… tienen trabajadoras a la carta con condiciones basura.

 

¿Qué efectos creéis que tiene la precarización de sectores como la industria en el conjunto de la sociedad vasca? ¿Y más concretamente, cómo creéis que afecta esto a la juventud trabajadora?

Las anteriores generaciones que han trabajado en la industria vizcaína, en su mayoría, han desarrollado toda su actividad en una misma empresa. Eso es prácticamente imposible de encontrar hoy. Los curriculums de nuestras generaciones más jóvenes tienen más de cinco empresas de media en los dos primeros años de experiencia laboral. Y da gracias si tres de esos cinco pertenecen a la industria.

Y de las condiciones, qué vamos a decir… La crisis se ha cebado con los salarios y con las condiciones laborales. Esto hace que no solo la industria se resienta, sino la economía de todo el territorio. No hay que olvidar que la industria sigue siendo motor de Bizkaia, sustento económico de miles de familias. 

También exigís una jornada por debajo de las 8 horas. Habladnos sobre esta reclamación.

Es una línea roja que ha mostrado la patronal desde el inicio de la negociación. Es una manera de mantener la tensión en la mesa negociadora. Una rebaja de la jornada laboral, por pequeña que sea, es una mejora de la retribución y de conciliación. Hay que tener en cuenta que tenemos la misma jornada laboral que en 2011… 

 

Habéis presentado un ambicioso plan de medidas para avanzar en la igualdad de género en el sector. ¿Cuál es la situación de las mujeres del metal en la actualidad? ¿Qué demandan vuestras compañeras?

A nadie se le escapa que el porcentaje de mujeres en el sector es mínimo. En muchas empresas no existen. Y en la mayoría de las que hay mujeres, son en los puestos administrativos y algunas de ellas en puestos técnicos. Hay que hacer atractivo el mundo industrial para las mujeres. Y esto es una labor compartida por sindicatos, patronales, centros educativos y familias. Hay que romper los estereotipos de “industria = trabajo sucio, físico y de hombres”. La industria ha cambiado y nosotras tenemos que cambiar con ella.

Dentro de este plan de igualdad, exigís medidas que garanticen la contratación de mujeres. ¿Están las mujeres infrarrepresentadas en el sector del metal?

 

El nuevo Real Decreto establece de manera progresiva planes de Igualdad para empresas de más de 50 personas trabajadoras. Nosotros reclamamos que esto sea obligatorio desde el momento de firma, sin esperar a que pase más tiempo. Y que se establezca una comisión de igualdad que vele porque esto se cumpla, y que se encargue de registrar estos planes. Para ello solicitamos crear la figura de la delegada de igualdad sectorial. Es necesario y urgente sentar unas bases solidas para que la mujer deje de estar infrarrepresentada en el sector.

Últimamente se están volviendo frecuentes las noticias de muertes en el trabajo, sumándole a vuestro caso el peligro del amianto. ¿Está desprotegido el trabajador del metal en su puesto de trabajo?

El no tener las condiciones laborales actualizadas es una de las principales causas de estos accidentes. Desde que no tenemos convenio en vigor se ha ido incrementando la accidentalidad año a año, hasta el punto de que el año pasado fue record de accidentes laborales en la industria en Bizkaia desde que se tienen registros (OSALAN). Y este año estamos superando los parciales del año anterior. ¡Esto es catastrófico! ¡No podemos estar jugándonos la vida cada vez que vamos a trabajar!

Y no hablamos solo de los accidentes traumáticos, que son la gran mayoría, hablamos también de las enfermedades laborales. Dolencias que en muchas ocasiones permanecen ocultas y que se muestran incluso muchos años después de terminar las relaciones laborales. Por ejemplo, como sucede con el amianto, material altamente cancerígeno que está matando a trabajadoras 30 años después de haber sido expuestas… Hablamos de un material que se usó en la industria hasta el año 2000 de manera totalmente habitual y normal.

 

¿Creéis que la sociedad tiene conciencia sobre vuestra situación? ¿Os habéis sentido arropados?

En nuestra opinión, la sociedad sí percibía el estado del convenio sectorial. No tenemos que olvidar que quien está sufriendo estas condiciones es la clase trabajadora. Por eso el respaldo que hemos tenido en el primer día de huelga ha sido impresionante. Es lo que necesitábamos para demostrarle a la patronal que los que estamos en la mesa no estamos locos, que lo que estamos reclamando es la petición de todo el sector.

¿Qué consejo daríais a las jóvenes de Bizkaia, y de todo el Estado, que os puedan estar leyendo y estén preocupadas por su situación laboral?

Lo primero de todo, que se organicen. Que tienen que estar organizados y coordinarse con un sindicato fuerte para que no les chuleen en el trabajo. El primer paso es que cuando un empresario nos ponga encima de la mesa un contrato basura o condiciones ilegales para explotarnos y aprovecharse de nosotros, no se acepten, que se cojan esas condiciones y se vengan por CCOO para denunciar a este tipo de explotadores. Quieren esclavos del siglo XXI. No hay que consentirlo. 

 

Por último, os queremos permitir un espacio por si queréis transmitir un mensaje o habéis echado en falta alguna cuestión.

CCOO es un sindicato de clase y solidario. Defendemos la negociación colectiva sectorial porque creemos que tiene que haber un mínimo en el sector, principalmente para todas aquellas empresas que no tienen la capacidad de tener representación, o incluso teniéndola resulta complicado organizarse en contra del patrón con el que trabajas día a día. Mejorar en igualdad, en salarios, en salud laboral, en estabilidad laboral, en conciliación, son muchas las razones que hacen que tengamos que estar bien organizados. Porque no nos tenemos que sentir privilegiados si tenemos un trabajo decente, esto debería ser lo habitual y no lo extraordinario.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *