¡Vivienda y vida digna para la juventud trabajadora!

El Consejo General del Poder Judicial acaba de hacer públicos los datos oficiales sobre las ejecuciones hipotecarias y desahucios del tercer trimestre de 2017. Los datos son dramáticos: se han producido 19.606 nuevos desahucios en todo el estado. La evolución de los mismos es clara: descienden los desahucios hipotecarios y aumentan las ejecuciones por impago de alquiler.

El descenso de los desahucios hipotecarios no es más que consecuencia por un lado, de la tregua judicial en espera de resoluciones del Tribunal de Justicia de la Unión Europea y por otro lado, de la moratoria de los desalojos sin alternativa habitacional de la Ley 1/2013 (que vence en 2020). Cuestión que no sólo no soluciona el problema de vivienda si no que lo agrava y alarga sin visos de soluciones reales para las familias hipotecadas.

Por otro lado nos encontramos con una tendencia de aumento de los desahucios por impago de alquiler. Esta cuestión es consecuencia directa de la desregulación del mercado del alquiler, que mantiene a las inquilinas e inquilinos indefensos ante los abusos de los grandes propietarios, además, por supuesto del incremento que se está produciendo de los precios del alquiler, la llamada “burbuja de los alquileres” derivada del aumento de la demanda de pisos de alquiler y de los procesos de gentrificación y turistificación que están sufriendo multitud de ciudades y pueblos y que expulsan a las trabajadoras de sus lugares de residencia.

Por supuesto esta tendencia afecta en mayor medida a la juventud obrera, debido a las condiciones precariedad laboral a que nos vemos sometidas y a que la única forma de acceso a la vivienda que tenemos es por medio del alquiler. Desde la UJCE entendemos por todo esto que la lucha por la vivienda digna es prioritaria para la juventud obrera y es una lucha imprescindible para conseguir un futuro digno. Es por ello que seguimos animando a enfrentarla desde los espacios sociales de lucha por la vivienda digna que existen en muchos lugares del Estado Español.

¡Vivienda y vida digna para la juventud trabajadora!