ASTURIES, DESIERTO INDUSTRIAL

¡No al cierre de la industria térmica!

Tras la aprobación en el congreso de los Diputados de una iniciativa que insta a cerrar todas las centrales térmicas en 2020 y con el anuncio de Iberdrola de cerrar la Central Térmica de Lada (Llangréu) la economía asturiana se verá seriamente dañada.

Desde la Mocedá Comunista no vamos a señalar a los responsables, de sobra conocidos, sino que queremos analizar y contribuir a crear un modelo productivo alternativo para Asturies.

Desde la Mocedá Comunista no vamos a caer, tampoco, en discursos vacíos sobre las bondades de los combustibles fósiles, mayoritariamente utilizados por los mismos que pactaron los cierres de las minas asturianas a cambio de sumas millonarias con las que llenarse los bolsillos.

Apostamos por las energías renovables como futuro del sector energético y de la salud de las asturianas, prueba de ello es la alta tasa de contaminación atmosférica que sufre Asturies siendo una de las zonas de Europa con mayor incidencia de muertes por cáncer de pulmón, entre otros.

Pero, bajo ninguna circunstancia, podemos apoyar el abandono del uso del carbón asturiano en favor de la importación de este mineral de otros países como Polonia, China o Sudáfrica. En la mayoría de las ocasiones, manchado de sangre a costa de la explotación de clase trabajadora extranjera.

De igual manera, nos posicionamos en contra del cierre de las térmicas en Asturies mientras no se dé una alternativa productiva y energética.

Asturies, profundamente industrial, lleva décadas sufriendo los procesos de desindustrialización y tercerización de nuestra economía que nos conducen hacia una Asturies cada vez más empobrecida, con mayor tasa de paro y hacia el desierto demográfico.

En Asturies, con cuatro térmicas en Aboño y Soto  Ribera (EdP), Lada (Iberdrola) y Soutu la Barca (Gas Natural Fenosa) que cuentan con más de 600 trabajadores directos no podemos asumir el cierre como algo beneficioso para nuestra tierra a no ser que lleve de la mano un plan de reindustrialización que asegure todos los puestos de trabajo en ese sector productivo y se aplace el cierre hasta la efectiva puesta en marcha de ese plan.

Apostar por la energía renovable debe conducir a la creación e instalación de centrales energéticas de este tipo que aseguren la producción de energía y los puestos de trabajo.

Desde aquí hacemos un llamamiento, tanto al PCE como a Izquierda Unida,para apostar, diseñar y apoyar un plan que asegure la continuidad de la producción industrial y un cambio de modelo productivo que mantenga los puestos de trabajo en Asturies y mientras esa situación no llegue, oponerse al cierre de las centrales térmicas asturianas.