Trabajar mola, pero…

Vas a oír dentro de poco como baja el paro, que vamos mejorando, que te puedes confiar. Cuando llegue ese momento, queremos que recuerdes algunas cosas:

– El salario medio de la juventud está por debajo de los 900€

– Sólo el 19’6% se ha emancipado según el CJE

– Soportamos una tasa de paro del 34’4% y el 92’5% de las nuevas contrataciones son temporales según la EPA de abril

– El 38’2% estamos en riesgo de pobreza, según EAPN, siendo el principal colectivo en riesgo.

Mientras se nos dice a las trabajadoras que nos apretemos el cinturón, que de la crisis salimos juntas y que Amancio Ortega es un currante, lo que no vais a ver en las noticias es que las empresas incrementan sus beneficios. El propio Banco de España lo ha dicho en su Informe Trimestral de la Economía Española: los beneficios empresariales son mayores que los costes del trabajo, que es la manera compleja de decir que los salarios y los impuestos que soportan las empresas son inferiores a los ingresos. ¿Y qué implica esto? En otras palabras ni las empresas nos pagan en la medida que pueden, ni el Estado les grava de modo que pueda hacer políticas públicas compensadoras de las desigualdades, generar empleo público o dar servicios. Además, el mismo Banco de España nos plantea que los nuevos trabajadores que se están contratando lo están haciendo con peores salarios que las personas previamente empleadas.

Las jóvenes queremos trabajar, pero no vamos a hacerlo en cualquier condición.