Ante la reapertura de la Central Nuclear de Santa María de Garoña

El pasado miércoles 8 de febrero el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) aprobaba con 4 votos a favor y 1 en contra la propuesta de reapertura de la Central Nuclear de Santa María de Garoña. Ahora se abre un proceso en el que el Gobierno sopesará las opciones disponibles para conceder la explotación de la central.

La Central Nuclear de Garoña es la décima más vieja del mundo con todo lo que ello supone. De hecho el propio CSN ha solicitado que para su reapertura habría que destinar 200 millones de euros en una reforma.

Los magnates de las grandes compañías eléctricas españolas –Endesa e Iberdrola- han reconocido que la reapertura de Garoña ‘’no es rentable’’. Con este argumento, basado sólo en su ganancia, obvian el perjuicio que una central nuclear de 46 años genera sobre el ecosistema y sobre la propia población. Pero la reapertura de Garoña va más allá.

Tanto Endesa como Iberdrola han apostado hasta ahora por la reapertura de Garoña para sentar las bases de una ampliación continuada de centrales nucleares que permita hacerse con los mayores beneficios al menor coste posible. La energía nuclear es una energía muy barata al corto y medio plazo: el precio del Kw es inferior a los 0.06€, menos de la mitad de los 0.14€ que cuesta la energía solar en el Estado español. Teniendo en cuenta que con el modelo de subasta energética actual toda la energía se paga al mismo precio, esta es sin duda la energía más rentable para las empresas eléctricas. De nuevo, el monopolio de las eléctricas busca estrategias para incrementar su tasa de ganancia con un bien de primera necesidad como es la energía eléctrica.

Desde la UJCE exigimos el cierre de la Central Nuclear de Garoña y la cancelación de las prórrogas futuras del resto de centrales nucleares. Apostamos por un modelo energético soberano que tenga como principal objetivo abastecer las necesidades de la clase trabajadora y que permita la máxima sostenibilidad con nuestro entorno ambiental.