Ante el terrorismo patronal, respuesta obrera organizada.

El día 26 nos despertamos con una noticia terrible: tres inmigrantes de origen africano que trabajaban como temporeros en la campaña de la aceituna en El Mármol (Jaén) habían muerto por el incendio del garaje donde dormían, causado por una estufa eléctrica.

Creemos que estas muertes no son obra del azar, ni corresponden a un desgraciado accidente sino que obedecen a la precarización del trabajo en el campo en la nación andaluza, y en todo el Estado. Sueldos de 3 euros la hora, alojamientos que no cumplen con las mínimas medidas de seguridad, explotación y recorte de gastos por parte de los propietarios son el pan de cada día en nuestra tierra.

Según datos del primer semestre de 2016, los accidentes laborales en Andalucía registran una subida porcentual del 11% con respecto al año anterior. Esto no es una casualidad, sino que como decíamos, las condiciones sociales a las que se enfrenta la clase trabajadora andaluza son un estremecedor campo de cultivo para el recorte en derechos laborales en pos de que el empresariado siga manteniendo su nivel de ganancia, lo que se refleja en la cada vez más pobre seguridad laboral y condiciones para desarrollar el trabajo.

No podemos tolerar que personas que abandonan sus casas y sus familias para ganar un sueldo mísero en nuestra tierra sean víctimas de estas muertes. Ante esto, denunciamos las muertes de los tres trabajadores y señalamos al explotador de estas tierras como principal responsable. Nos reafirmamos en que es una obligación de los patrones proporcionar condiciones dignas de trabajo y alojamiento a los temporeros y temporeras que vienen desde distintos puntos del mundo a trabajar en nuestra tierra. Ante esto, exigimos que se tomen las medidas oportunas y que las inspecciones laborales pongan fin a estos sucesos.

Ante el terrorismo patronal, respuesta obrera organizada.

Que la tierra os sea leve, compañeros.

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