Tropa de élite

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Puedes ver la película aquí

“Preparen sus almas, porque sus cuerpos ahora nos pertenecen”. Tropa de Élite (2007; del director José Padilha) es una película difícil de olvidar. Basada en un libro del sociólogoLuiz Eduardo Soares, trata sobre los BOPE (o Batalhão de Operações Policiais Especiais), las brigadas de élite de Brasil (equivalentes a las SWAT usamericanas o los GEO del estado español) y de uno de sus capitanes, Nacimento. A través de una voz en off de este capitán, la película relata los preparativos de esta unidad ante la visita del Papa a las favelas de Río de Janeiro, al mismo tiempo que prepara su salida de los BOPE y necesita elegir y preparar a su sucesor.

Esta película, junto a Ciudad de Dios es una de las películas brasileñas centradas en la vida de las favelas más internacionalizadas, si bien el espíritu pesimista, filosófico y trágico de Tropa de Élite se asemeja bien poco a la, también dura, ironía de Ciudad de Dios. Dos caras de una misma realidad trágica en la que una nos relata la vida de las favelas desde el punto de vista de sus habitantes y otra desde los agentes represores externos. El éxito de esta película le hizo valedora de una segunda parte, tan lograda como la primera parte y que merecerá una entrada aparte.

El cine y la lucha contra el fascismo en Europa

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El antifascismo ha sido uno de los temas mejor tratados por el cine europeo. Lejos de crear obras artificiosas y simplistas u objetos de burdo entretenimiento, el cine antifascista europeo consigue sentar las bases para la reflexión sobre el fascismo y sus consecuencias.

Uno de los movimientos más comprometidos con la lucha contra el fascismo es quizá el neorrealismo italiano y su autor más representativo Roberto Rosselini, autor de la gloriosa trilogía de la guerra, compuesta por Roma ciudad abierta, Paisà (con la colaboración de Federico Fellini en el guión) y Alemania año cero. La primera muestra la Italia de la ocupación, en la que imperaba la represión sanguinaria contra cualquier pequeño foco de resistencia; la miseria, el hastío por la situación y la resistencia incansable del pueblo italiano por su liberación. La película fue rodada durante la ocupación, con los medios precarios y casi documentales que caracterizan a este movimiento, utilizando como figurantes a soldados nazis. Paisà y Alemania año cero, son dos retratos sobre las devastadoras consecuencias de la guerra y del fascismo, con imágenes impactantes, Rosselini consigue crear una relación entre los escalofriantes paisajes plagados de escombros y la situación anímica y personal de los personajes.

La vida es nuestra

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La vida es nuestra (1936) es posiblemente una de las películas de propaganda política comunista en Europa Occidental más lograda. Si bien se trata de un documental colectivo firmado por cerca de una decena de autores (incluidos los directores Jacques Becker o Jacques Brunius) la obra fue realizada bajo la dirección de Jean Renoir. Renoir es quizá uno de los mejores directores franceses de todos los tiempos y padre intelectual de muchas corrientes cinematográficas, como el neorrealismo italiano o la nouvelle vague francesa. Naturalismo, realismo, la cuidada estética de los planos y de la narración son algunos de los principales elementos del cine de Jean Renoir, pero sobre todo destacó por su compromiso político y el uso del cine como arma política.

Feminismo ante la pantalla. Apuntes sobre crítica de género al cine

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El entretenimiento es la retaguardia de la batalla de las ideas. En un debate podemos estar con las orejas de punta, sin que se nos escape ni un hilo suelto de una argumentación. Pero en el sofá, delante de la televisión, del ordenador, o en el cine, la cosa cambia.

Cuando nos relajamos y decidimos disfrutar de un producto cultural por el mero hecho de pasar el rato aflora el “sentido común” que llevamos dentro. Solemos dejarnos llevar y de forma acrítica nos reímos o lloramos. Nos atrapan las historias que vemos y oímos. Para analizar las formas que nos llevan a emocionarnos contamos con la crítica cultural, algo que desde la tradición marxista se cultivó mucho y tras un tiempo de olvidarla, se va progresivamente retomando.