La última novedad del caso de los violadores de San Fermín ha traído a nuestras conversaciones y mensajes públicos en redes el mismo mensaje: estamos tan enfadadas que no nos salen las palabras.

Estamos tan indignadas ante la violencia patriarcal, ante la violencia institucional que la rabia se apodera de nosotras.

La impotencia se nos sale por los poros de la piel. Los gritos nos revuelven por dentro y nos agitan porque quieren salir. Estamos deseando que llegue esta tarde para abarrotar la calle y volcar toda nuestra frustración. Y decir bien fuerte, tan fuerte que sea imposible no oírlo, que NO TENEMOS MIEDO. Que, pese a todo, no tenemos miedo.

Pese a que nos maltratáis, violáis y matáis, pese a la violencia institucional que os apoya…

NO TENEMOS MIEDO.

Vuestra violencia pierde el poder de atemorizarnos porque nuestro grito es el resultado de la unión de muchas voces. Porque cada día somos más. Porque no estamos solas, porque caminamos unidas y organizadas. Porque salimos a la calle, ayer, hoy y mañana y cada día nos multiplicamos. Os lo decimos bien claro: NO TENEMOS MIEDO.

Porque no nos dejáis más que la rabia y la rabia nos hace fuertes, la rabia nos da valor, la rabia nos da energía, la rabia nos da confianza. NO TENEMOS MIEDO.

Porque más allá de la rabia tenemos la razón, porque llevamos años reflexionando, analizando, debatiendo y teorizando para comprendernos y, sobre todo, para transformar la realidad. Porque tenemos estrategia y tenemos capacidad de organizarnos, porque tenemos discurso y tenemos capacidad de movilizar. NO TENEMOS MIEDO.

No nos vais a meter en casa. No hay absolutamente nada que podáis hacer para volver a encerrarnos en casa. La calle, la fiesta y la noche también son nuestras y no las vamos a dejar. Las inundaremos de nuestra rabia, de nuestra alegría, de nuestras ganar de vivir, de nuestra sororidad, de nuestra incansable lucha por SER.

NO TENEMOS MIEDO. Ya no. Tenemos a nuestro lado el abrazo, el puño y la fuerza de miles de compañeras, amigas y camaradas. Abrid paso, porque el futuro es nuestro. Temednos, porque somos invencibles.

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